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Mis impresiones de Colombia

Apenas regreso de mi viaje por tierras colombianas y aún estoy asimilando todo lo que vi, comí y viví. 33 intensos días en la cuna del realismo mágico me han dejado mucho aprendizaje y recuerdos.

Estas son mis impresiones.

– Colombia es un país muchísimo más grande de lo que el viajero estima. Si se quiere conocer todo no hay que viajar a Colombia hay que vivir en Colombia pues hay demasiado que ver y hacer.

– Colombia no tiene una “estrella” turística como Perú tiene Machu Picchu o Argentina las cataratas de Iguazú, pero eso hace que la experiencia en todo el país sea bastante similar, placentera y brille por las cosas más simples, como su gente.

– El turismo en Colombia ha surgido sin esperarlo, después de la ola de violencia y narcotrafico que azotó al país en las últimas tres décadas del siglo pasado, la gente está curiosa por saber cómo es ese país que antes daba temor visitar. Y eso se siente en las calles, hay muchos turistas de todas partes del mundo, además de muchísimos colombianos, descubriendo y redescubriendo su propio país.

– No hay mejor promotor turístico de Colombia que el colombiano, puede ser que no conozca todo su país pero siempre tendrán algo que recomendar. Son bastante regionalistas, con lo bueno y lo malo que esto implica, así que generalmente te recomendarán el lugar de donde son oriundos y te lo platicarán de forma tan elocuente que te darán ganas de ir a todos lados.

– La seguridad en Colombia es similar a otros países de Latinoamérica, las cosas están muchísimo mejor que antes pero aún pasan cosas. Hay que usar el sentido común y andar con cuidado en algunas zonas de las grandes ciudades, como harían en cualquier parte del mundo. No hay razón para andar con miedo, las zonas turísticas generalmente tienen una alta presencia policial y los encantadores pueblos son una delicia para recorrer sin preocuparse.

– Los colombianos son lo máximo de amables, hablan bonito, sonríen, son educados y gentiles y para todo tiene una palabra cortés. Es el país donde más he escuchado “Qué pena” y “Que Dios lo bendiga” para disculparse y dar la gracias respectivamente. Pero eso sí, al volante son otros, manejan sin decir “qué pena” y esperando que la bendición de ese Dios sea tan grande que lleguen vivos a su destino.

– Colombia es en gran parte montañas. Por esta razón sus carreteras son como serpientes que se deslizan en las faldas de los montes conectando fincas, pueblos y ciudades. Sería una delicia recorrer el país en auto si sus caminos curvosos no fueran tan riesgosos. Pude ver varios accidentes, algunos de ellos tristemente fatales. Esta topografía no solo hace compleja la conducción, si no que amplía la distancia en tiempo entre ciudades, haciendo más práctico transportarse en avión en muchos trayectos. Los aviones regionales no suelen ser costosos.

– El acento colombiano varía en cada zona del país, pero yo siento que tiene similitudes que lo hacen seguir siendo colombiano. El acento más asociado al país es el “paisa” que corresponde a los habitantes del departamento de Antioquia, donde se encuentra Medellín. Tienen frases muy típicas como “hágale pues” o “Ave María pues” y no hablan de usted sino de vos.

– Colombia es un país económico para visitar.

– Pasarla chimba es pasarla increíble.

– Hay algo que se llama “Wifi para la gente” y está en los principales lugares. Es muy fácil conectarse y muy muy gratis jajajajaja.

– Se supone que en Colombia hablan el mejor español de Latinoamérica y probablemente sea cierto. Aunque usan unas palabras que me causaban gracia como: “De pronto”, que en Colombia lo usan como en México usaríamos el “igual y…” “de pronto se le hizo tarde”, “de pronto se desvió del camino” o la palabra “colaborar” que la usan en lugar de ayudar. Entonces llegas a una tienda y te preguntan “¿En qué le puedo colaborar?” O “¿le colaboro en algo?, me parece muy curioso. Otra cosa es que en Colombia no se pagan las cosas, se cancelan. Entonces te preguntan: ¿Cómo piensa cancelar? Y entonces uno se asusta porque lo que quiere es pagar no cancelar.

– El café colombiano es famoso en el mundo, la curiosidad es que en Colombia normalmente y por décadas se ha tomado mal café. Lo más popular es tomarse un tinto que es café hecho con los granos de menor calidad de las producciones, conocido como pasilla, que algunas cafeteros consideran “la basura del café”, el tinto ya lleva azúcar y suele ser muy tostado para ocultar su baja calidad, eso sí, es muy barato. Se encuentra en todos lados. Esto es debido a que por décadas el buen café era exclusivamente de exportación. Hoy las cosas han cambiado y muchos productores y cafeterías están reivindicando el café colombiano internamente.

– Juan Valdez nunca existió, es un personaje que inventó la federación cafetera de Colombia y contratan a un actor para obtener las imágenes.

– Hay una franquicia de café que se llama Tostao y es un éxito, pues es más barata y conveniente que Juan Valdez. Hay por todos lados y siempre están llenos. El pan es importado así que se lo pueden ahorrar.

– En algunas partes los huevos fritos los hacen con mantequilla y no con aceite. Igual es irrelevante, pero para mi sí cambia mucho el sabor.

– Hay que conocer “La Panela” que en México le llamamos piloncillo y es básicamente el azúcar en su primer estado. En Colombia se usa para endulzar muchísimas cosas. Algo muy refrescante es la aguapanela con limòn y muchos comen aguapanela con queso, que es agua de panela con unos trozos enormes de queso fresco. El segundo no es de mi gusto pero el primero me pareció riquísimo.

– Cuando se emocionan la piel se les pone arrozuda.

– Pichar es follar, digo para que lo sepan.

– El parche es el grupo de amigos.

– Una cosa muy positiva de Colombia es que es probablemente el país más limpio que he conocido en latinoamérica.

– Me sorprendió ver una cultura positiva respecto a amamantar en público, vi a muchas mujeres haciéndolo y me pareció increíble.

– El tema de Pablo Escobar no les gusta a los colombianos (por lo menos a la mayoría) y es increíble la cantidad de turistas que visitan este país con intención de hacer “narcoturismo” o visitar sitios que pertenecieron a este personaje. En mi opinión es sumamente irrespetuoso. Antes de hacer alguna actividad relacionada a este tema, habla con los locales y si después de ver cómo les cambia la cara cuando mencionas a un criminal que causó tanto dolor en su país decides ir a su tumba a hacerte una selfie, tus dotes de empatía están completamente ausentes.

– Colombia es país relativamente poco visitado que apenas está sonriendo al turismo y eso es fantástico, pues se siente muy auténtico y la gente es genuinamente amable. El momento de visitarlo es ahora porque cada vez más y más personas van a descubrir sus encantos.

– Colombia sorprende a los viajeros, pues no sabemos qué esperar, pero la realidad es que es encantador por donde lo veas. Tiene demasiadas cosas qué ofrecer, así que prepárate para muchos momentos de indecisión al momento de planear tu ruta.

-Hay una expresión colombiana que define perfectamente un viaje a Colombia ¡Qué chimba!

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