Colaboraciones

En el mundo de las montañas en compañía de nuestros mejores amigos

Te saludo desde la misma isla, durante estos últimos 10 meses de mi vida, he estado aquí.

Y durante este tiempo, he pensado que he estado lejos de las montañas, pero no.

Hoy miré al mar, con mirada de Nan Shepherd y lo miré tan adentro, que vi ríos. Vi todos los ríos del mundo, las aguas de las montañas, reunidas en un azul que huele a lluvia. Un verdiazul- celeste.

Entonces te escribo no desde una isla, sino desde un pequeño rincón de las aguas de las montañas.

En medio de dos grandes océanos.

Te saludo desde donde descansan los ríos del mundo.

Me gusta esta forma de empezar a hablar de las montañas.

Como quien habla de su hijo, de su gran amor. Para mí, las montañas, son el camino más bonito hacia mi vivir. Las veo siempre desde la casa con ventanas gigantes que sueño todos los días. Son un sueño y la realidad más bonita que me ha tocado vivir.

Y hoy quiero hablar de estas citas tan hermosas con ellas, en compañía de mi amado perrito Paco.

Quería dedicarle un texto especial a un tema que enciende cada parte de mi cuerpo y sin dejar de recordar a una maravilla del mundo. Nan Shepherd, una montañera incansable que vale la pena leer si queremos conocer el mundo de las montañas.

La montaña-mundo que no hace nada, nada en absoluto, salvo ser ella misma. Escribe Nan Shepherd.

Es el lugar que Paco y yo hemos elegido para ir a paso lento hacia la vida que queremos y hacia el -cómo queremos vivirla-. Las montañas han sido siempre nuestro refugio.

Recuerdo con amor amaneceres, las tardes de sol, los árboles amigos, los ríos como canciones, los caminos como maestros, y a las montañas siempre como amigas.

-Estoy otra vez en la meseta, tras dar vueltas por ella como cuando los perros se mueven en círculos para comprobar si es un buen sitio- la meseta es la verdadera cima de las montañas. Escribe también, Nan.

Y es que yo voy a la montaña, como quién va a visitar a una amiga y durante todos estos años, la compañía de Paco es tan perfecta para visitarlas.

Ir con Paco es cómo ir al lado de otra montaña mini chiquita porque son tan inmensas, tan hermosas compañías.

A lo largo de estos últimos 9 años, Paco y yo hemos visitado varias montañas alrededor del mundo. Desde mi Sierra Madre Occidental, la sierra que rodea al lugar donde nací, hasta las montañas que unen a Francia con España.

El camino ha sido una hermosa aventura. Ir con una mascota por el mundo, sin rumbo, es una locura tremendamente hermosa.

Me estremece mucho pensar en todas las vidas que se albergan en las montañas, y en todas las maravillas que aún quedan por descubrir en ellas. Cuando voy hacia la montaña, me lleno de gratitud y bondad. Caminar alrededor de ellas, es una experiencia de otro mundo.

Es por eso que he venido hasta aquí, a tratar de recordarte lo importante que es vivir una vida valiente e ir hacia las montañas. Con todo nuestro amor y respeto.

Ellas me han enseñado que no es importante llegar a la cima, sino estar, mirar adentro, hacia el centro.

“Ascensión de la interioridad” un tránsito entre los paisajes exteriores del mundo y los paisajes interiores del espíritu. Como denomina Shepherd.

Después de una vida al lado de las montañas y de haber recorrido el Camino de Santiago y a unos cuantos meses de iniciar una próxima aventura dentro de las montañas, quiero compartirte mis mejores consejos para tener lindas experiencias con la montaña y tu mascota.

  1. Lo primero que tienes que meter en la mochila es tu amor y respeto hacia las montañas. Se humilde y agradecido. -No hay otra forma de ir hacia ellas-
  2. Salir a caminar cada día durante 1 hora con tu mascota, previo a cualquier paseo por la montaña, es suficiente para poder tener una experiencia agradable en la montaña. No necesitas un entrenamiento profesional para eso. En mi opinión, Paco ha sido muy feliz sin entrenamiento profesional. Yo salgo a caminar con Paco todos los días para “mover el esqueleto” y eso nos ha sido suficiente. Pero te recomiendo caminar por distintos terrenos y ser constante.
  1. Informarte si el lugar que deseas visitar es Petfriendly. Muchos parques nacionales no admiten mascotas.
  2. Informarte sobre la especies que hay en el lugar, algunas zonas pueden ser peligrosas.
  3. Sé consciente de los riesgos, estarás en lo natural y en lo salvaje.
  4. Lleva suficiente agua y comida para tu perro.
  5. Sé muy responsable sobre tus desechos. La montaña no necesita nada de ti. Lleva tú basura siempre de regreso.
  6. Se flexible y que tú meta no sea llegar. Generalmente cuando planeamos algo con nuestro mejores amigos, tenemos pocas posibilidades de “llegar a la cima” porque estamos más vulnerables a que todo nos pueda pasar cuando vamos con nuestros mejores amigos. Ellos pueden cansarse o el terreno puede ser inadecuado para ellos. ¡No intentes por ningún motivo, forzar a tu mascota para llegar a la “cima”! Tienes que tener muy claro que la vida con mascota no es “igual” a la de otros. Los que decidimos compartir estas experiencias con nuestras mascotas estamos vulnerables a muuuuchas cosas. Así que no te desanimes y se muy flexible. Que la verdadera meta, sea el disfrutar y estar con la montaña.
  1. Sé prudente y mantente alerta. La vida en la montaña exige de todos nuestros sentidos despiertos. Cuídate y cuídalo.
  2. Disfruta. Que la vida pase lento, escribe, cierra los ojos, habla con la montaña, cuéntale sobre ti, y deja que ella haga lo mismo. Deja que la vida por un momento sea solo para ese instante.

Te deseo mucha buena vida en las montañas en compañía de tu mejor amigo.

Regresaré el próximo mes con algunos tips para caminos o experiencias a larga distancia.

Te contaré sobre el Camino de Santiago y cómo Paco y yo nos estamos preparando para nuestra próxima aventura por las montañas de Estados Unidos.

“Aquí, pues, puede vivirse una vida de los sentidos tan pura, tan virgen de toda forma de comprensión que no sea la de estos, qué podría decirse que el cuerpo piensa.

Cada uno de los sentidos elevado a su conciencia más exquisita, es en sí mismo vivencia completa. Esta es la inocencia que hemos perdido, la de vivir una cosa cada vez para vivir de verdad hasta el final.” Nan Shepherd.

Cariñitos, K y Paco.

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Karla y Paco

Soy Karla, la mamá de Paco (un pequeño chihuahua). Nací y crecí en Aguascalientes, México. Comunicóloga de profesión.

Escribo diarios desde muy pequeña, me gusta ayudar a mi memoria a no olvidar, siempre he pensado que recordar es importante aunque vivir el momento es esencial.

Llevo 8 años viajando con mi perrito Paco.

Estudié en España y México y he trabajado en distintos lugares del mundo.

Me gusta la escritura y todos los días intento practicarla. Amo esa sensación de vivir la vida para contarla y leerla para volver a vivirla.

Ahora escribo mi primer libro de viajes con Paco y uno de mis deseos más grandes en la vida es no perder nunca esa sensación de ir hacia nuevos caminos, directo a lo desconocido, sentirme vulnerable y sentirme viva.

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