Colaboraciones

6 días por la región de Aysén en la Patagonia Chilena

Hey bandita, me fui a la Patagonia Chilena, para ser más exacto a la Región de Aysén, y aquí les comparto el itinerario de mi viaje. Para más información visiten la página de Chile Travel: https://bit.ly/3OzRF4b

Día 1: ¡Hola Santiago!

A inicios de diciembre emprendimos nuestro vuelo directo desde Ciudad de México hasta Santiago de Chile. Dormí toda la noche a 10 mil metros de altura, y mientras soñaba viajé tres horas al futuro. El amanecer me despertó justo antes de aterrizar. En migración todo veloz -ya no cobran la entrada a los mexicanos- eso me dio gusto diplomático, pero sobre todo fraternal. 

De ahí tomamos un auto desde el aeropuerto internacional hasta el bonito Ugo Hotel. Había algo de “Taco” como le dicen acá al tráfico. El chofer Servando -que le hacía mucha justicia a su nombre- intentó hacernos plática a Cope Amezcua y a mí, pero entenderle fue en vano – los chilenos, estoy convencido- hablan otra lengua y a otra velocidad distinta del español.

Toda la tarde la pasamos en el hotel trabajando -la verdadera travesía chilena comenzaría al otro día – y nuestra única actividad turística fue subir los 300 metros del edificio más alto de Sudamérica -el Sky Costanera–  tomarnos un pisco y un apperol en el piso 61 y contemplar el atardecer sobre una de las capitales más preciosas del continente. 

Día 2: La Bienvenida Patagónica

6.30 am tomamos un taxi al aeropuerto de Santiago, y tres horas después estábamos volando rumbo al sur del mundo. Aterrizamos en Balmaceda y un viento frío, austral, nos dio la bienvenida a la Patagonia Chilena. 

Nuestra guía estrella sería Marcela, quien nos acompañaría toda la semana. Su agencia de tours es Patagona Excursiones.

Fue así que abordamos una van y comenzamos nuestro viaje por la Región de Aysen. Nuestras primeras paradas del día fueron el Cerro 1250 (se llama así porque eso mide),, la Cascada de la Bombacha, El Mirador de La Cuesta del Diablo y nuestra primera visión del Cerro Castillo, con sus puntas afiladas como torres góticas, como una canción de roca y hielo. 

Ya con hambre, nos detuvimos en Puerto Ibáñez con Doña Leo, donde probamos el lomo salteado y el agua de Morisqueta. 

Proseguimos nuestro camino, explorando las maravillas de la naturaleza patagónica, y nuestra siguiente parada fue el Mirador del Salto del Río Ibáñez, con su potente caída de agua, y más tarde paramos en otro mirador más con la mejor vista del Lago Tamango coronado con el Cerro Castillo -y otras puntas con nombres literales- en el horizonte. 

Después de varios senderos y algunos kilómetros por la carretera austral, llegamos al poblado Villa Cerro Castillo; aquí tienen una escuela museo maravillosa para aprender la historia regional, y también un sitio arqueológico muy bello conocido como el Paredón de Manos, con pinturas rupestres de casi 6 mil años de antigüedad realizadas por sus primeros habitantes, los Aonikenk. 

El recorrido fue muy interesante, sobre todo en compañía de Don Nibaldo, que para despedirnos nos invitó a comer cabrito patagónico y estaba ¡Uff! Además de beber vino desde una “bota”.

Finalmente emprendimos el viaje rumbo al que sería nuestro hogar durante los próximos días.

Día 3: La Caminata Glaciar

Me despertó el aullido de los vientos patagónicos y tras unos segundos recordé dónde estaba… habíamos pasado la noche en el Chelenko Lodge y el lugar era tan fantástico como un sueño. 

De camino al desayuno me encontré un perrito, nos saludamos cordialmente y después partimos rumbo a la aventura del día.

En Puerto Tranquilo nos dieron nuestro equipo en El Puesto Expediciones  nos explicaron la ruta que seguiríamos: la misión era caminar hasta la lengua de un glaciar -Exploradores-y si encontrábamos y era seguro, exploraríamos alguna caverna de hielo.

Fue así que emprendimos la odisea, siguiendo nuestros pasos en fila india como la comunidad del anillo. Al principio había vegetación abundante, pero luego el terreno comenzó a transicionar a millones de rocas que parecían planetas diminutos. “Esto se llama morrena y son los sedimentos de arrastre que deja un glaciar a su paso” nos explicó nuestro guía Alex Mallea, aunque todo esto ya me lo había narrado el científico de mi novio Santiago.

Después de dos horas llegamos a la zona de crampones, y se llama así porque era momento de ponernos esas suelas metálicas de picos y caminar sobre el hielo comprimido. La superficie no es plana, más bien parecen dunas congeladas con fracturas y grietas profundas. 

Tuvimos suerte y encontramos una caverna congelada en forma de corazón, entramos unos segundos por turnos, y luego los más valientes (por no decir los más orgullosos) caminamos hasta los límites permitidos. El paisaje me robó el aliento en forma de humo y algo más. 

El regreso fue extenuante. Pasamos dos horas antes de volver al suelo rocoso y otras dos horas más hasta el bosque húmedo. 

De vuelta al hotel quedaba sólo descansar y cenar, y en mi cabeza solo resonaba una idea, caminar sobre un glaciar es -en realidad- viajar en el tiempo y entender que la vida va y viene, y que nosotros somos un segundo en la extensa historia geológica. Cuando ya no estemos el planeta seguirá aquí, como si nada, como si no hubiéramos sucedido nunca.

Día 4: Las Catedrales de Mármol

Despertamos con el canto austral del lago Chelenko. No nos queríamos ir de ahí, pero también estábamos emocionados por el resto de la odisea. 

Nos fuimos en la van hasta Puerto Tranquilo y más adelante a una pequeña playa donde nos esperaban los kayaks de Bella Vista. Nos pusimos el equipo y nos enfilamos en el Lago General Carrera con nuestro guía Esteban.

A tan solo 10 minutos de ahí existen unas formaciones rocosas espectaculares -dignas de haber sido nominadas a maravillas naturales del mundo: El Santuario de las Capillas de Mármol. 

Deslizándonos sobre el agua nos acercamos lo más posible a las dos estructuras principales -La Catedral de Mármol y la pequeña Capilla- y después al túnel donde puedes ingresar y recorrer de forma subterránea sus entrañas minerales ¡Increíble! 

De vuelta al muelle “picoteamos” algo, le di amor a un gato y retomamos el camino hasta un puente “san franciscano” conocido por el Desagüe ya que aquí confluyen el Lago General Carrera y el Lago Bertrand -que a su vez da nacimiento al Río Baker. 

A pocos minutos de ahí llegamos al restaurante de Doña Lety en Puerto Bertrand, comimos deliciosamente y ya después caminamos hasta la Riviera, donde nos aguardaban dos balsas de rafting de Rafting Baker.

Nos tocó ser capitaneados por Pangal y nuestra embarcación la bautizamos como “La Barca de la Muerte”. Nuestro capitán se encargó de ponernos en “riesgo seguro” y hacer que el descenso fuera de lo más emocionante. 

Nos reímos, gritamos, temimos. remamos y al final hasta nos caímos en las aguas heladas del río más caudaloso de Chile. Al subir mi GoPro Hero 11 se desprendió del pecho y se perdió para siempre en las aguas azul deshielo junto con todo mi material de los últimos 3 días. 

Un poco desanimado y agotado, agradecí ser tan desprendido, y a pesar de que sí me dio un bajón, al final me quedo con lo mejores recuerdos en la memoria y en el corazón.

Día 5: El Parque Nacional Patagonia

Después de una hora de camino, comenzamos a ver manadas de guanacos corriendo por las pampas patagónicas, y eso nos confirmó que habíamos llegado a nuestro siguiente destino: el Parque Nacional Patagonia.

Nos instalamos en el extraordinario hotel Explora cenamos como reyes y reinas de la Patagonia , y nos fuimos a descansar. 

A la mañana siguiente desayunamos en su fabuloso comedor y a bordo de una van nos fuimos a dar un tour silvestre en el corazón Del Valle del Chacabuco.

El sendero del Lago Chico recorre casi 12 kilómetros a través del hogar de los huemules y los pumas, el bosque de lengas, flores diente de león y calafates, riachuelos de agua fresca, formaciones volcánicas, vistas extraordinarios del Lago Chico -que le otorga su nombre al sendero- y más adelante un mirador del majestuoso lago binacional Cochrane, donde podrán sentarse a almorzar o simplemente contemplar la inmensidad patagónica. 

De regreso por el circuito comenzarán a padecer el cansancio en las piernas, pero la hermosura encantadora de los paisajes les hará olvidar sus malestares. Un pájaro carpintero nos dijo “hasta luego” a modo de telegrama y finalmente nos detuvimos en el mirador Tompkins, para brindar con una cerveza glaciar por la vida y por la Región de Aysen. No vimos al puma, pero como dicen acá en Chile, el puma seguramente sí nos observaba escondido en los pastizales. 

De vuelta al hotel Explora cenamos un festín y tomamos vino para celebrar nuestra increíble jornada salvaje. Ese día en silencio di las gracias por tanto, me sentía abrumado y muy afortunado. Chile, me rebasó.

Día 6: El último aire patagónico

Desayunamos en el Hotel Explora y aprovechamos la mañana para visitar el museo del hotel, que abarca la historia natural de la región, la creación del Parque Nacional Patagonia por la familia Tompkins y reflexiona sobre temas ambientales como consumo, población, conservación y sustentabilidad. 

Dejamos atrás el parque nacional y paramos en La Confluencia del Río Baker (donde hicimos el rafting) y el Rio Neff; aquí el azul turquesa del primero se mezcla con el sedimento glaciar del segundo. 

Más adelante pasamos a comer a Puerto Guadal y luego después de muchas horas en la van llegamos al atardecer al Fundo Don Gerardo  donde tienen perritos hermosos, un proyecto de turismo de reforestación y el mejor cordero patagónico de la región. Fue un festín inolvidable. 

Finalmente nos fuimos a dormir al Hotel Dreams de Coyhaique. Al siguiente día visitamos el innovador Museo Regional de Aysen con una museografía muy didáctica sobre la historia natural, geográfica y antropológica de la región ¡lo amé! 

Luego paseamos por el centro y la Plaza pentagonal de Coyhaique y terminamos comiendo y tomando cerveza en la Taberna Dolbek donde conocimos a Don Charly, el señor detrás de esta tradición cervecera belga-chilena. 

Al terminar volamos de vuelta a Santiago y esta mañana abordamos el avión para regresar a México. 

Me llevo a la región de Aysén en el corazón, a sus montañas, sus lagos, sus vientos patagónicos, sus flores y sus animales, y por supuesto a toda la gente que conocí en esta aventura inolvidable:

Pangal

Victoria

Diego

Zsa Zsa

Benja

Jacinta

Cope

Jimena

 ¡Hasta pronto! Recuerden que el itinerario de todo lo que hicimos lo encuentran en el sitio de Chile Travel: https://bit.ly/3OzRF4b

PRECIOS DE LAS PRINCIPALES ACTIVIDADES:

*Los precios aparecen en pesos chilenos 
  • Capillas de Mármol Kayak desde Puerto Tranquilo $35.000 a $40.000 
  • Capillas de Mármol Lancha desde Puerto Tranquilo $15.000 a $20.000 pesos 
  • Capillas de mármol (Full Day)en lancha con salida desde Coyhaique y regreso a Coyhaique  $75.000 incluye almuerzo 
  • RAFTING $35.000 
  • CAMINATA Glaciar $ 95.000 a $100.000 
  • Cueva de las manos y museo $2.000 p/p 
  • Museo Coyhaique $Gratis 
  • Un auto para arrendar en patagonia, Sub o camioneta pic ups $ 75.000 a $120.000 por día.
  • Parque Nacional Patagonia 

Niño/a nacional (edad igual e inferior a los 11 años) ingreso liberado. Adolescente nacional (12 a  17 años) $2.500. Adulto nacional $4.500. Adulto mayor nacional (sobre 60 años) ingreso liberado.  Niño/a nacional discapacitado/a (edad igual e inferior a los 11 años) ingreso liberado. Adolescente  nacional discapacitado/a (12 a 17 años) ingreso liberado. Adulto nacional discapacitado/a $2.500.  Adulto mayor nacional discapacitado/a (sobre 60 años) ingreso liberado.  

Niño/a extranjero/a (edad igual e inferior a los 11 años) ingreso liberado. Adolescente  extranjero/a (12 a 17 años) $4.500. Adulto y adulto mayor extranjero/a (incluye en situación de  discapacidad) $9.000 

    • CAMPING Sector Jeinimeni: camping El Silencio $3000 p/persona la noche, campismo en Ruta de  Los Valles (Raleigh, Valle Hermoso y Ruta Avilés) $6000 p/persona la ruta completa, y picnic. 
    • Camping West Winds ( al lado de Explora): 8.000 p/persona la noche 
  • Parque Nacional Cerro Castillo 

Niño/a nacional (edad igual e inferior a los 11 años) ingreso liberado. Adolescente nacional (12 a  17 años) $2.100. Adulto nacional $4.100. Adulto mayor nacional (sobre 60 años) ingreso liberado.  Niño/a nacional discapacitado/a (edad igual e inferior a los 11 años) ingreso liberado. Adolescente  nacional discapacitado/a (12 a 17 años) ingreso liberado. Adulto nacional discapacitado/a $2.100.  Adulto mayor nacional discapacitado/a (sobre 60 años) ingreso liberado.  

Niño/a extranjero/a (edad igual e inferior a los 11 años) ingreso liberado. Adolescente  extranjero/a (12 a 17 años) $4.100. Adulto y adulto mayor extranjero/a (incluye en situación de  discapacidad) $8.200. 

CAMPING Los costos de los servicios incluyen la tarifa de acceso.

    • Camping Laguna Chiguay: Adulto nacional $10.000, adulto mayor nacional $6.000, adulto extranjero $12.000, adolescente nacional o extranjero $8.000. Quincho $50.000 diario. 
    • Sendero Buena Vista: Adulto nacional $6.000, adulto mayor nacional $2.000, adulto extranjero  $10.000, adolescente nacional o extranjero $5.000. 
    • Sendero Las Horquetas: Adulto nacional $27.000, adulto mayor nacional $22.000, adulto  extranjero $29.000, niños 12 a 17 años $24.000. 
    • Sendero Estero Parada (por el día): Adulto nacional $14.000, adulto mayor nacional $10.000,  adulto extranjero $18.000, niños 12 a 17 años $12.000. 
    • Sendero Mirador Laguna Castillo: Adulto nacional $14.000, capacidades diferentes nacional  $12.000, adulto extranjero $18.000, capacidades diferentes extranjero $14.000.

Manu Espinosa

Manuel Espinosa Nevraumont, mejor conocido en redes sociales como @manumanuti es creador de contenido especializado en turismo. Documenta sus viajes a través de sus crónicas, fotos y videos, en México y en todo el mundo, con un especial interés por proyectos relacionados con turismo comunitario y ambiental. Ha trabajado con diferentes oficinas de turismo nacionales e internacionales. En 2017 creó junto con Alan por el Mundo la cuenta foodie de Instagram @gordosxelmundo para compartir experiencias gastronómicas durante sus viajes.