Colaboraciones

Días de relajación en Puerto Vallarta

Ya estaba contando los días para ir a la playa… y por fin llegó mi viaje a Puerto Vallarta. ¿Quién no ama Puerto Vallarta? Siempre que voy encuentro mil cosas que hacer, pero esta vez estuvo increíble, porque pude hacer muchas cosas gracias al gran plan que nos organizaron en Villa Premiere, un hotel boutique, muy pequeño y privado a unos pasos del malecón.

Llegamos a Vallarta y nos recibió el calorcito que abraza y su gente que te consiente, pero lo mejor fue la bienvenida que nos dieron fue en el hotel, un masajito para relajarte en el lobby y una bebida refrescante mientras haces check-in y luego una deliciosa comida en su Mercado del Mar, una opción disponible los sábados en la que puedes escoger lo que desees comer, todo preparado con ingredientes frescos directamente traídos de Bahía Banderas a nuestra mesa. Nos echamos un pulpo riquísimo y unas almejas en la terraza del restaurante, con el clima perfecto.

Ese día nos dedicamos a descansar, eso es lo que más me gusta, hospedarme en lugares donde puedes pasar todo el día frente a la playa echándote tu drink preferido y charlando con los amigos. Aparte, me animé a pedir un café y un postre, nunca había hecho esto en una playa, de verdad siempre se vive alguna experiencia nueva en cada viaje.

Por la noche nos tocó la ´Mesa del chef´, una cena frente al mar, con el Chef Sebastián Varona preparando todo junto a tu mesa, una experiencia gastronómica sensorial increíble.

El día siguiente (debo admitir que fue mi preferido), el hotel tiene préstamo de bicicletas, y pasamos el día paseando por el malecón, no saben qué maravilla, llegamos hasta la catedral Nuestra Señora de Guadalupe, ¿sabían que su cúpula es una corona? Es de estilo barroco, una supuesta réplica de la corona de la emperatriz Carlota, esposa de Maximiliano de Habsburgo. ¿Ah, verdad?

Pues anduvimos por ahí paseando, chachareando en las tienditas y conociendo más del malecón de la ciudad.

Luego regresamos a una súper clase de cocina y coctelería, creo que triunfé, con mi coctel de raicilla y absinth que me enseñó a hacer “Kike”, su mixólogo estrella. Después cenamos en La Ceiba (muy recomendado), este restaurante ofrece noches temáticas diferentes dependiendo del día de la semana, y también cambia su menú para ofrecer variedad a los huéspedes del hotel; pero lo que más me gustó es que tiene una terraza muy linda para disfrutar de la vista del mar.

El miércoles pasamos un súper día en Las Caletas, una playa chiquita y medio privada a la que te llevan los chicos de Vallarta Adventures, de esos lugares donde te pierdes y pasas el rato en una hamaca… hay hamacas frente a la playa, en el mar, en la selva, en el bar, hamacas y más hamacas, me fascinan las hamacas. También hay tirolesas, bar para adultos, zona de niños y un poco más, es un punto imperdible. 

Y todavía regresamos para disfrutar la cena en La Corona, otro lugar deli, dentro del hotel, este restaurante es 4 diamantes por la AAA y su concepto es cocina de autor. Me gustó mucho que todos los restaurantes son abiertos y en modo terraza, todo el tiempo sientes que estás en la playa.

No se pueden perder este destino y buscar un hotelito como Villa Premiere, frente al mar, pequeño y solo para adultos, a veces se necesita viajar sin niños.

 

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Grace Navarro

Fotografa, viajera y mamá muegano.
Nací en Mexicali, donde el sol te quema la piel y la gente te abraza con su calor humano. Un impulso me trajo a la CDMX y muchos otros me han mantenido en esta ciudad. Si me preguntas dónde he trabajado te diré que en periódicos, revistas y editoriales, que me han pagado por tomar fotos, que he viajado y conocido lugares increíbles, y que he conocido a gente excepcional. La verdad es que la fotografía cambió mi vida y eso es lo que soy, simplemente una fotógrafa.

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