Ver una aurora boreal está en la lista de sueños de muchísimos viajeros, y con razón. Hay algo profundamente especial en mirar el cielo y ver cómo se mueve en tonos verdes, violetas y, a veces, rosados. Pero si algo conviene saber antes de comprar el boleto es esto: no basta con ir al norte de Europa y esperar que aparezcan.
Las auroras requieren oscuridad, clima favorable, actividad solar y, sí, también un poco de suerte. La buena noticia es que con una buena planeación sus probabilidades aumentan muchísimo.

Primero: elijan bien el destino
No todo el norte de Europa ofrece las mismas posibilidades.
Las mejores zonas suelen estar dentro del llamado cinturón auroral, una franja que atraviesa el norte de Islandia, Noruega, Suecia y Finlandia.
Islandia
Islandia sigue siendo uno de los destinos más sencillos para organizar el viaje, especialmente desde América y Europa. Reikiavik recibe muchos vuelos internacionales y además ofrece cascadas, volcanes, glaciares y aguas termales, así que incluso si no ven auroras, el viaje ya vale muchísimo la pena.

Noruega
Si buscan una experiencia más enfocada en auroras, Tromsø es de los mejores lugares del mundo. Tiene muchísimas excursiones especializadas y, en invierno, anochece muy temprano.

Finlandia
En este tipo de viaje, un tour especializado sí suele hacer diferencia. Y más si se hace en español, como pueden encontrar en Civitatis.
Los guías revisan clima, nubes y actividad solar prácticamente en tiempo real, y saben cambiar de ruta si el cielo se cierra.

Muchos tours incluyen experiencias como:
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motos de nieve
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paseos en barco
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trineos con perros
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super jeep
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fotografía nocturna con especialistas
Además, en destinos como Tromsø o Reikiavik es muy común que si no se ven auroras, les permitan reagendar.
Vayan mínimo 5 a 7 noches
Este punto cambia por completo las probabilidades.
Ir solo dos noches puede salir muy mal si hay nubes.
Lo ideal es una semana completa.
Con 7 días, las probabilidades suben muchísimo.
Con 10 días o más, casi se vuelve cuestión de paciencia.
Ese margen les permite jugar con el clima.

Qué llevar
No subestimen el frío.
Esperar auroras implica pasar bastante tiempo quietos al aire libre.
Lleven:
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capa térmica
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chamarra impermeable
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botas para nieve
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gorro
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guantes gruesos
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bufanda
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calcetines térmicos
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termo con café o chocolate caliente
El frío se siente mucho más cuando están quietos esperando.

Cómo tomar fotos
Si quieren buenas fotos, el tripié es indispensable.
Con celular sí se puede, especialmente con modelos recientes en modo nocturno, pero lo ideal es:
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tripié
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exposición larga
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disparador remoto o temporizador
Muchas veces la cámara capta más color del que el ojo percibe en ese momento.

Vayan con mentalidad de viaje, no solo de “cacería”
Este consejo me parece clave.
No construyan todo el viaje alrededor de “tengo que ver auroras”.
Planeen otras experiencias increíbles:
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lagunas glaciares en Islandia
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Lofoten en Noruega
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pueblos nevados en Finlandia
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baños termales
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senderismo invernal
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gastronomía nórdica
Así, si el clima no coopera, el viaje sigue siendo memorable.
Las auroras son un regalo, no una garantía. Y justamente por eso, cuando aparecen, se sienten todavía más especiales.




































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