Ciudad de México

Gamal: El bar escondido en la Condesa que tienes que descubrir

Foto: Miriam Rivera

Gamal Cocktail Bar no es el típico sitio al que entras y ya. Primero tienes que descubrir las pistas para poder encontrar sus sabores. 

Todo comienza en el supuesto estudio de James Nosh, un explorador ficticio que te recibe con una carta que habla de viajes, especias y descubrimientos. El espacio está lleno de objetos, como si fuera una colección de recuerdos traídos de distintas partes del mundo. No es solo decoración: es parte del juego. Entre esos “tesoros” hay claves que permiten abrir el siguiente paso.

Foto: Miriam Rivera

Un viaje al desierto 

Cuando finalmente se revela el acceso, el ambiente cambia por completo. Se entra a un espacio que recuerda a una tienda beduina en medio del desierto. La iluminación, los textiles y los aromas construyen una atmósfera distinta, más íntima. Aquí empieza realmente la experiencia.

Foto: Miriam Rivera

La comida es breve, pero bien pensada y alineada con esa inspiración de Medio Oriente. 

Las papas fritas ($180), con queso de oveja añejo, alioli de yogur y harissa, son más familiares, pero con suficiente personalidad para no quedarse en lo básico.

Foto: Miriam Rivera

Las bourekas ($239), rellenas de espinaca y feta, acompañadas de labneh y za’atar, funcionan bien para compartir. 

Foto: Miriam Rivera

La pizza turca ($350) mezcla carne de res, piñones y chabacano con hojas amargas y tomate cherry; es interesante, aunque no necesariamente el plato más memorable. 

Foto: Miriam Rivera

El french toast ($199), con chocolate, helado de halvá y miel de dátiles, cierra con un perfil dulce más cercano a la indulgencia.

Foto: Miriam Rivera

Un secreto en cada trago

Pero Gamal no gira alrededor de la comida. Donde realmente destaca es en la barra.

Los cocteles de autor están pensados como un recorrido. El Crimen del Silencio ($230) es fresco y ligero, con gin, kiwi y pepino; es de esos que se toman fácil y abren bien la noche. 

Foto: Miriam Rivera

El Sik Road Martini  ($230) ya cambia el tono: tiene cardamomo y semilla de cilantro, se siente más especiado y con más carácter.

Foto: Miriam Rivera

El Gamal’s Neck  ($230), con whiskey, albaricoque y jengibre, es más cálido, con un toque frutal y un ligero picor del jengibre que lo hace interesante. 

Foto: Miriam Rivera

El Sumari  ($230), con mezcal y campari, es el más intenso: ahumado y con amargor, no es para todos, pero tiene lo suyo.

Foto: Miriam Rivera

El Espejo de Oro  ($230), con plátano y menta, va hacia lo dulce, más suave y fácil de tomar. 

Foto: Miriam Rivera

Y el Naveh Midbar  ($230), con vodka, arak, miel y guayaba, es probablemente el más amigable: frutal, con un toque distinto por el arak, pero sin complicarse demasiado.

Foto: Miriam Rivera

Gamal es más sobre la experiencia que sobre la comida. El juego de entrada cumple su función y el espacio está bien logrado, pero lo que realmente hace que valga la pena regresar son los cocteles y hay suficientes aciertos para que la visita tenga sentido. 

Foto: Miriam Rivera

Datos del lugar

Dónde: Ámsterdam 53, Colonia Condesa, CDMX

Horarios:
Martes a miércoles: 18:00 a 01:00
Jueves a sábado: 13:30 a 01:00
Domingo: 15:00 a 23:00

Precio: $$$

OJO, SI DECIDEN TOMAR HÁGANLO CON CONSIDERACIÓN Y RESPONSABILIDAD.