Tips

Fairmont Mayakoba, un refugio verde en la Riviera Maya

Un oasis rodeado de naturaleza / Foto: Karla Campos.

Hay hoteles que se sienten como casa, como un refugio del mundo exterior y que permiten desconexión e introspección. Así es el Fairmont Mayakoba, que se encuentra en un complejo rodeado por 240 hectáreas de bosque tropical, un entorno que define desde el inicio la experiencia. Aquí, la naturaleza no acompaña: envuelve. 

En la propiedad se encuentran todo tipo de huéspedes / Foto: Karla Campos.

Los caminos serpentean entre manglares, canales y una laguna artificial que, pese a su origen, hoy es hogar de decenas de especies que han encontrado en este espacio un ecosistema propio. Aves, peces y vegetación conviven con naturalidad y verlos forma parte de la experiencia. 

Comodidad y lujo en sus habitaciones / Foto: Karla Campos.

Un espacio para detener el tiempo

Las habitaciones están pensadas como un santuario personal. La tina, amplia y visualmente impactante, parece colocada en medio de la naturaleza, ideal para largos momentos de calma. A esto se suman dos regaderas, una interior y otra al aire libre, que permiten una conexión directa con el entorno y transforman lo cotidiano en una experiencia sensorial.

Nada como una tina para cerrar el día / Foto: Karla Campos.

Cada habitación cuenta con TV de pantalla plana, cafetera, tetera, minibar y un balcón o terraza con vistas panorámicas. Las  grandes ventanas permiten que la luz natural fluya sin obstáculos y regale postales verdes durante todo el día.

Conexión natural en cada momento del día / Foto: Karla Campos.

Algunas habitaciones cuentan además con una terraza privada frente a la laguna, perfecta para leer, descansar o simplemente observar el movimiento del agua.

Según la tarifa elegida, algunas habitaciones incluyen servicio de mayordomo, encargado de coordinar reservas, actividades y peticiones especiales. 

¡Ah! No menos importante es la atmósfera olfativa. Con el aroma de Rose 31 de Le Labo, Fairmont Mayakoba es un oasis de calma y relajación. 

La mesa como parte del viaje

La propuesta gastronómica del hotel se compone de cuatro restaurantes, una cafetería y tres bares, uno de ellos junto a la piscina. Todo convive con naturalidad entre cinco albercas, gimnasio y spa, creando opciones para distintos estados de ánimo y momentos del día.

La comida del hotel es para todo tipo de gustos / Foto: Karla Campos.

La playa se encuentra un poco más alejada de la zona de habitaciones, pero el traslado es parte de la experiencia: carritos de golf recorren constantemente la propiedad y permiten moverse de forma cómoda entre los distintos puntos del resort.

La vida es mejor comiendo / Foto: Karla Campos.

Agua en todas sus versiones

La alberca Las Olas se extiende sobre 929 metros cuadrados de agua de forma libre. Es un espacio pensado para pasar el día sin prisa, alternando entre el agua, los camastros y el bar de la alberca, donde los refrigerios llegan sin interrumpir el descanso.

A veces sólo necesitamos un rato de relajación / Foto: Karla Campos.

La alberca infinity solo para adultos ofrece una atmósfera distinta. Con vista directa a la laguna, se ubica frente a La Laguna, un espacio contemporáneo de cocina mexicana y coctelería con influencias latinas. Aquí el ambiente es más sereno, ideal para quienes buscan silencio y contemplación.

Las albercas destacan en el hotel / Foto: Karla Campos.

Experiencias diferentes en un mismo espacio

Al estar dentro del complejo Mayakoba, los huéspedes pueden acceder a restaurantes y experiencias en otras propiedades. Uno de los puntos clave es El Pueblito, un espacio dedicado a actividades culturales, talleres y encuentros que acercan a las tradiciones de la región.

Diseño en toda la propiedad / Foto: Karla Campos.

Una cena que justifica el trayecto

Dentro del complejo, Saffron, en Banyan Tree Mayakoba, se convierte en una parada imprescindible. El restaurante flota sobre los canales y crea una atmósfera envolvente que transporta directamente a Tailandia.

Los mejores platillos Tailandeses en en Saffron / Foto: Karla Campos.

La cocina se basa en sabores tailandeses auténticos, ejecutados con técnicas modernas y una atención minuciosa al detalle. La calidad de los ingredientes y el respeto por la tradición se reflejan en cada plato, haciendo de la experiencia algo profundo y memorable.

Recomendación de fudisxelmundo: nunca se salten el postre / Foto: Karla Campos.
Banyan Tree Mayakoba / Foto: Karla Campos.

Tradición que se vive

Entre las actividades más significativas en El Pueblito está la Ceremonia de Cacao, guiada por la chamana Fernanda. Este ritual ancestral propone un espacio de meditación y reflexión que conecta con el significado espiritual e histórico del cacao ceremonial, fomentando la gratitud y la introspección.

Ceremonia de cacao / Foto: Karla Campos.

También se ofrecen clases de cocina lideradas por la chef Sandra de la Mora, talleres prácticos que permiten conocer técnicas de la gastronomía mexicana. En fechas especiales, como Día de Muertos, las sesiones se centran en platillos tradicionales de temporada e incluyen la preparación y degustación de Pan de Muerto.

Clase de cocina / Foto: Karla Campos.

Fairmont Mayakoba integra lujo, naturaleza y cultura de forma orgánica. No impone el ritmo: lo sugiere. Es un lugar que invita a quedarse, a observar y a dejar que el entorno se convierta en parte de la experiencia.