Ver el descenso de la esfera en Times Square no cuesta un peso y no pide boleto. Se entra por orden de llegada. Y es uno de los grandes sueños de muchos viajeros para celebrar Año Nuevo, aunque a Alan x el Mundo no le fue tan bien.
En Londres es al revés. Los boletos para ver los fuegos artificiales sobre el Támesis salen a la venta en octubre, la edición pasada se agotó y esa noche no hay venta en la puerta.
Sídney tiene de las dos cosas y una más: miradores de libre acceso, miradores gratuitos que piden boleto y otros que cobran los ayuntamientos de la bahía. Su visa es la que puede tardar semanas.

Nueva York
En la edición pasada las áreas de visualización abrieron a las 3 de la tarde. El acceso peatonal fue solo por la Sexta y la Octava avenidas, con filtros en las calles 45, 49, 52 y 56.
Una vez adentro de los corrales de la policía no hay reingreso. Quien sale a buscar un baño o algo de comer pierde su lugar.
Dentro del área no hay sanitarios portátiles ni vendedores, y la policía no deja pasar mochilas ni bolsas. Son varias horas de pie, en diciembre, sin moverse del sitio.

Los hoteles con ventana hacia Times Square, los restaurantes con vista a la esfera y los paquetes de fiesta de la zona sí se reservan, con meses de anticipación, y permiten entrar al perímetro más tarde. Es la salida para quien viaja con niños o no quiere la jornada completa en la banqueta.
Cada año circulan pases “all access” que prometen acceso preferente a la calle. No existen y no sirven en los filtros policiales, eviten caer en estafas.
Para entrar a Estados Unidos se necesita visa americana vigente. Quien no la tenga tiene que resolver eso primero, y los tiempos de cita cambian mucho entre consulados. Les compartimos la nota de cuánto tarda la cita y cómo conseguirla más rápido.
Londres
Los fuegos artificiales sobre el Támesis son un evento con boleto desde 2014. Esa noche se cierra la ribera entre los puentes de Lambeth y Blackfriars, y adentro caben unas 100 mil personas, todas con entrada comprada por adelantado.
No hay venta en la puerta. Quien llegue sin boleto se queda fuera del perímetro. La venta se hace por Ticketmaster, el vendedor oficial, y normalmente se libera en dos tandas: una grande en octubre y otra más chica en noviembre.
La fecha de esta edición todavía no se anuncia. En el sitio de la alcaldía, london.gov.uk, se puede dejar un correo para recibir el aviso en cuanto se defina. Ese es el trámite que hay que hacer hoy, porque la edición pasada se agotó.

La vez pasada costaron 40 y 55 libras según la zona para quien no vive en Londres, y 20 y 35 para residentes de la ciudad, más una cuota de gestión. Cada persona puede comprar hasta cuatro boletos. Todos salen con el nombre de quien los compró impreso y en la entrada pueden pedir identificación con foto.
Los cruceros por el Támesis de esa noche se venden aparte y llevan la vista incluida en la tarifa. Desde los puentes y las zonas altas de fuera del perímetro se alcanzan vistas parciales. La BBC transmite el show.
Para abordar un vuelo al Reino Unido, incluso de escala, los mexicanos necesitan desde 2025 una autorización electrónica de viaje, la ETA.
Cuesta 20 libras por persona, sin tarifa reducida para menores. El precio subió el 8 de abril de 2026, cuando estaba en 16, así que varias guías todavía publican la cifra vieja.

Se tramita en gov.uk/eta o en la aplicación oficial UK ETA. Queda ligada al pasaporte que se usó y vale dos años, con entradas múltiples de hasta seis meses cada una.
La mayoría de las respuestas llegan por correo en minutos, pero el gobierno británico pide considerar hasta tres días hábiles. Los sitios que cobran 40 o 60 libras por el mismo trámite son intermediarios, y no lo hacen más rápido.
Sídney
Sídney lanza dos rondas de fuegos artificiales, una familiar a las 9 de la noche y la principal a medianoche.
Unos de sus miradores son gratuitos y de libre acceso, otros son gratuitos pero piden boleto, y otros los cobran los ayuntamientos de la bahía.
Los de libre acceso funcionan por orden de llegada. Barangaroo Reserve es el más grande, con vista a la cara oeste del Harbour Bridge, música en vivo y venta de alcohol en el lugar.
En The Rocks, la edición pasada dejó libres Dawes Point Park, Hickson Road Reserve, Campbells Cove y los dos costados de Circular Quay. Los cupos se cierran cuando el sitio se llena.
La explanada de la Ópera es el mirador más buscado. La entrada no cuesta, pero sin ella no se accede. Se libera a las 10 de la mañana del 26 de diciembre por el sitio de la Ópera, la única agencia autorizada. Son cinco días antes del evento.

Hay un tope de seis boletos por persona. El acceso es entre las 12 del día y las 3 de la tarde por Macquarie Street, y después de esa hora ya no dejan entrar.
La edición pasada se agotó. En el mismo sitio se puede pedir un recordatorio para el día de la liberación.Los de paga los venden los ayuntamientos de la bahía, cada uno con su criterio. North Sydney, por ejemplo, cobra por Lower Bradfield Park y Blues Point, y mantiene libres Upper Bradfield Park, Lavender Bay y Cremorne Point.
El mirador de Cahill Expressway se sortea entre residentes de Nueva Gales del Sur, así que un viajero extranjero queda fuera.
A la isla de Cockatoo solo entra esa noche quien tenga reservación de hospedaje ahí, sea casa, departamento o campamento. Esas reservaciones se abren desde septiembre.
El trámite australiano es el que marca el calendario de todo el viaje. México no está en el programa de ETA ni en el de eVisitor, así que toca la Visitor visa subclase 600 en su modalidad de turista.

Se llena en línea en ImmiAccount, el portal del Departamento de Asuntos Internos. Pide documentación de respaldo, como comprobantes de solvencia, itinerario y pruebas de arraigo en México, y puede mandar a una cita de datos biométricos en VFS Global.
Desde el 1 de julio de 2026, la tarifa base del trámite hecho desde fuera de Australia es de 250 dólares australianos por persona, y no se devuelve si la visa es negada. Home Affairs revisa sus tarifas cada 1 de julio y tiene una calculadora de precios en su sitio para confirmar el monto del día.
Los promedios publicados para esta categoría rondan las dos semanas para la mitad de las solicitudes y poco más de un mes para nueve de cada diez, siempre que el expediente vaya completo.
¡No olviden sus visas!
El trámite migratorio va primero en las tres ciudades. La visa australiana pide documentación de respaldo y puede mandar a una cita biométrica, y la de Estados Unidos depende de los tiempos de cita del consulado.
Después el hospedaje, que en estas fechas sube de precio y se agota antes que cualquier boleto, sobre todo con vista a la bahía de Sídney o al Támesis.

En paralelo, los dos registros que no cuestan nada: el aviso de venta en london.gov.uk y el recordatorio de la Ópera de Sídney.
Los boletos de Londres se compran en cuanto abra la tanda de octubre. El restaurante, el crucero o el paquete, si el plan no incluye pasar la tarde de pie. Y el 26 de diciembre, alarma a las 10 de la mañana para quien vaya a Sídney.





































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