Ciudad de México

Jardín Horacio: El secreto mejor guardado de Polanco

Foto: Jardín Horacio

Desde el momento en que cruzas Bucra Coffee y asciendes por la rampa o las escaleras, Jardín Horacio se revela como un oasis inesperado. No es la terraza convencional donde la música estridente y los cócteles de autor compiten por tu atención. Aquí, el bullicio de la ciudad queda atrás y un universo de sabores se despliega con la misma naturalidad que la vegetación que envuelve el espacio.

La primera señal de que este no es un lugar común se percibe en el menú. No hay concesiones a la monotonía, no hay atajos en los ingredientes. Cada plato está concebido como una experiencia efímera, una provocación sensorial que deja huella.

Foto: Jardín Horacio

La pesca es del día, las verduras llegan directas del campo y las proteínas tienen a sus proveedores cuidadosamente seleccionados. No es un capricho, sino el sello de un grupo de restauranteros con más de tres décadas de oficio.

Platos que cuentan una historia

Nos dejamos llevar por la dinámica del menú, explorando platillos fríos y calientes con una curiosidad casi infantil. El salpicón de cangrejo moro con chips de papa condimentadas en “old bay” es una revelación: fresco, vibrante, con un equilibrio perfecto entre la dulzura del cangrejo y el golpe especiado de la mezcla. 

Los poros confitados en un espejo de mole de ajonjolí sorprenden por su delicadeza, una muestra de cómo un ingrediente humilde puede transformarse en algo sublime.

Foto: Jardín Horacio

El plato estrella, sin embargo, es la milanesa de lomo ibérico. Cocinada con mantequilla, servida sobre una salsa de alcaparras y gratinada con parmesano, es el tipo de plato que te hace cerrar los ojos al primer bocado. Hay una cualidad casi nostálgica en su textura crujiente y en la profundidad de su sabor. Es reconfortante y opulenta a la vez.

Si se trata de postres, el churro Jardín es la elección obligada. Sumergido en caramelo de whisky y acompañado de helado de elote dulce, es un homenaje a los contrastes: crujiente y cremoso, cálido y frío, dulce con un matiz de salinidad casi imperceptible.

Foto: Jardín Horacio

Lo mismo ocurre con la coctelería. No es un truco decorativo cuando te dicen que los barriles son funcionales: los jarabes y vermouths se elaboran en casa, asegurando que cada cóctel sea una experiencia única.

Un Secreto que vale la pena compartir

Jardín Horacio abrió en diciembre de 2024, y en pocos meses ya se ha convertido en un destino para quienes buscan algo más que una comida en Polanco y un pequeño resquicio de paz en la caótica Ciudad de México. 

Porque eso es Jardín Horacio: una pausa en el ritmo frenético de la ciudad, un recordatorio de que la comida puede ser un acto de asombro, y un lugar al que, inevitablemente, querrás volver.

Foto: Jardín Horacio

Dónde: Av. Horacio 330, Polanco, Polanco V Secc, Miguel Hidalgo, 11560 Ciudad de México, CDMX

Precio: $$$

Karla Campos

Geek de tiempo de completo y viajera con muchas millas para recorrer.