Tips

Guía de Málaga: Qué ver y hacer en tu visita

Foto: Miriam Rivera

Quítense de la cabeza la idea de que Málaga es solo el aeropuerto de paso para ir a las playas de la Costa del Sol. Hoy, la ciudad merece su propio espacio en el itinerario.

Fundada por los fenicios hace casi 2,800 años, por sus calles han pasado romanos, musulmanes y cristianos. El resultado es un centro histórico donde pueden visitar una fortaleza del siglo XI por la mañana, ver la evolución de la pintura de Picasso a mediodía y comerse un pescado a las brasas por la tarde. Es fácil de recorrer, se come muy bien y tiene un ambiente excelente.

Foto: Karla Campos
Foto: Karla Campos

Si están planeando una visita, aquí tienen seis experiencias prácticas para organizar sus días.

Caminar el centro histórico (y hacer un free tour)

La mejor forma de conocer Málaga es a pie. Su centro histórico es compacto, formado por un entramado de calles peatonales pavimentadas en mármol.

Foto: Miriam Rivera

Van a pasar por la Calle Larios (el epicentro comercial de la ciudad), la Plaza de la Constitución y el Mercado de Atarazanas. Este último vale la pena por su arquitectura: conserva una puerta de mármol de origen nazarí y un enorme vitral al fondo. Entren para comprar almendras tostadas, aceitunas locales y ver la dinámica de los puestos de pescado fresco.

Foto: Karla Campos

Busquen la Plaza de la Merced, donde está la casa natal de Picasso y una estatua del pintor. Para hacer una parada, pasen a la Bodega Bar El Pimpi, un local clásico de Málaga estructurado en varios patios andaluces y decorado con barriles firmados por personajes famosos. Pidan un vino dulce local y una ración de jamón ibérico.

El consejo: Para su primer día, les recomendamos reservar el Free Tour por Málaga en Civitatis. Se hace en español y es la opción más práctica para ubicarse rápidamente en la ciudad, entender los datos históricos clave y decidir a qué lugares quieren volver después. 

Foto: Miriam Rivera

Precio del Free Tour: Es de libre aportación (ustedes deciden cuánto darle al guía al final del recorrido).

Teatro Romano y Alcazaba

Al pie de la colina de Gibralfaro está el Teatro Romano, construido en el siglo I bajo el imperio de Augusto. Estuvo enterrado bajo la ciudad durante siglos y fue redescubierto apenas en 1951 durante unas obras de construcción. Justo a un costado aún se ven las antiguas piletas donde preparaban el garum, la famosa salsa de pescado fermentado de la época romana.

Foto: Karla Campos

Inmediatamente arriba se levanta la Alcazaba del siglo XI. Es una fortaleza musulmana diseñada con recodos y puertas estratégicas para confundir y defenderse de los atacantes.

Destacan los Cuartos de Granada, la antigua zona residencial de los reyes con techos de madera tallada, albercas y jardines. Fíjense en los arcos del palacio: los constructores árabes reutilizaron varias columnas y capiteles del antiguo teatro romano que tenían abajo.

Foto: Miriam Rivera
Foto: Miriam Rivera
El consejo: Como ambos monumentos colindan y su historia está conectada, vale la pena tomar la visita guiada por la Alcazaba y el Teatro Romano que ofrece Civitatis. Les servirá para entender las tácticas de defensa y el sistema de construcción, detalles que normalmente se pasan por alto si van por su cuenta. 

Datos útiles:

– Dirección: Calle Alcazabilla, s/n.

– Horarios Alcazaba: Verano (abril-octubre) de 09:00 a 20:00 h. Invierno (noviembre-marzo) de 09:00 a 18:00 h. El Teatro Romano cierra los lunes.

– Precios: La entrada al Teatro Romano es gratuita. La entrada a la Alcazaba cuesta unos 3.50 €.

– Tip de ahorro: Los domingos a partir de las 14:00 h la entrada es gratis. Si van otro día, compren el “Boleto Combinado” (Alcazaba + Castillo de Gibralfaro) por aproximadamente 5.50 €, sale mucho más barato que pagarlos por separado.

Subir al Castillo de Gibralfaro

Este castillo se construyó en el siglo XIV a unos 130 metros de altura con un objetivo estrictamente militar: proteger la Alcazaba y controlar el tráfico del puerto. Ambos recintos se comunican por la “Coracha”, un largo pasadizo amurallado en zigzag.

Foto: Miriam Rivera

El castillo resistió uno de los asedios más largos de los Reyes Católicos en 1487. Hoy pueden caminar tranquilamente por todo su perímetro de murallas. Desde ahí arriba tienen la mejor vista de la ciudad: la peculiar forma hexagonal de la plaza de toros de La Malagueta, el puerto, el techo de la Catedral y el Mediterráneo.

Foto: Miriam Rivera

El consejo: La subida a pie desde la Alcazaba tiene bastante inclinación y puede ser pesada en las horas de más sol. Vayan al final de la tarde o tomen el autobús 35, un taxi o servicio de aplicación para evitar fatigarse en la subida, sobre todo si tienen problemas de movilidad. Si eligen subir y bajar a pie, lleven buen calzado porque en algunas partes el piso está resbaloso.

Foto: Miriam Rivera

Datos útiles:

– Dirección: Camino de Gibralfaro, 11 (acceso principal).

– Horarios: Verano de 09:00 a 20:00 h. Invierno de 09:00 a 18:00 h.

– Precios: 3.50 € entrada general.

– Tip de ahorro: Aplica el mismo beneficio que la Alcazaba: utilicen el Boleto Combinado (5.50 €) o suban los domingos después de las 14:00 h para entrar sin pagar.

Conocer a “La Manquita” (La Catedral de Málaga)

Cualquier paseo por el casco histórico tarde o temprano termina frente a la Catedral. Es el gran punto de referencia del centro. Su construcción empezó en el siglo XVI sobre las ruinas de la antigua mezquita mayor. Las obras duraron más de 250 años, lo que dio como resultado una mezcla de estilos: cimientos góticos, un cuerpo renacentista y una fachada principal barroca.

Foto: Karla Campos

Cuando los fondos se agotaron a finales del siglo XVIII, la torre sur se quedó a la mitad. Su única torre terminada mide 84 metros, dejando al edificio asimétrico para siempre. Por este motivo los locales la llaman “La Manquita”.

Una historia popular cuenta que el dinero para esa torre se envió para financiar la Guerra de Independencia de Estados Unidos, aunque los registros oficiales indican que se usó para reparar caminos en la región.

Foto: Miriam Rivera

Paguen la entrada para ver el coro tallado en madera por el escultor Pedro de Mena y compren el ticket adicional para subir a las cubiertas. Son cerca de 200 escalones, pero poder caminar por el techo abovedado del templo ofrece una perspectiva muy distinta de la ciudad.

Datos útiles:

– Dirección: Calle Molina Lario, 9.

– Horarios: Lunes a viernes de 10:00 a 20:00 h; sábados de 10:00 a 18:00 h; domingos de 14:00 a 18:00 h.

– Precios: La entrada general a la Catedral cuesta unos 10 €. El boleto combinado (Catedral + Cubiertas) ronda los 15 €. Puedes reservar la visita guiada de la catedral y su alrededores por 24 euros (incluye entrada). 

– Tip de ahorro: De lunes a sábado, de 08:30 a 09:00 de la mañana, la entrada es gratuita (solo para culto en la nave principal, no incluye las cubiertas). Además, siempre pregunten por tarifas reducidas si son estudiantes, menores de 25 años o mayores de 65.

El Museo Picasso y el Muelle Uno

Pablo Picasso nació en Málaga en 1881. Aunque pasó la mayor parte de su vida en Francia, tenía la intención de que su obra tuviera presencia en su ciudad natal. Su nuera Christine y su nieto Bernard materializaron la idea en 2003 al donar cientos de piezas para inaugurar el Museo Picasso Málaga.

Foto: Miriam Rivera

Está ubicado en el Palacio de Buenavista, un edificio renacentista que conserva detalles mudéjares. Tienen más de 200 obras en su colección permanente. En lugar de sus lienzos de gran formato, la colección se enfoca en piezas más personales: bocetos, cerámicas, esculturas y pinturas que permiten ver su transición desde el clasicismo hasta el cubismo.

El consejo: Si no están muy familiarizados con el arte contemporáneo, la visita guiada por el Museo Picasso disponible en Civitatis es una excelente opción. Se realiza en español y ayuda mucho a contextualizar las etapas de trabajo del pintor. 

El post-museo: Al salir, caminen hacia el puerto cruzando el paseo del “Palmeral de las Sorpresas” hasta llegar al Muelle Uno. Es una zona portuaria renovada donde se encuentra el “Cubo” de cristal del Centre Pompidou. El área está llena de tiendas, terrazas y restaurantes.

Foto: Miriam Rivera
Foto: Miriam Rivera

Datos útiles del Museo Picasso:

– Dirección: Palacio de Buenavista, Calle San Agustín, 8.
– Horarios: Todos los días de 10:00 a 19:00 h (suele cerrar a las 18:00 h en invierno y extenderse a las 20:00 h en julio y agosto).
– Precios: Entrada general de 12 €.
– Tip de ahorro: La entrada es completamente gratuita todos los domingos durante las últimas dos horas de apertura. Asegúrense de llegar con tiempo porque suele formarse una fila larga.

Las playas y los famosos boquerones

A solo diez minutos caminando desde el Muelle Uno está la playa de La Malagueta, la opción más cómoda si buscan no alejarse del centro.

Foto: Miriam Rivera

Sin embargo, para una experiencia más local, pueden rentar una bicicleta o tomar el autobús 11 o 34 hacia el este hasta los barrios de Pedregalejo y El Palo. Son antiguas zonas de pescadores con casas de poca altura frente al mar, alejadas del turismo masivo.

Una vez que encuentren un buen chiringuito (los restaurantes instalados directamente sobre la arena), la obligación gastronómica de la ciudad son los boquerones. De hecho, este pescado es tan representativo que a los propios malagueños se les conoce coloquialmente bajo ese mismo apodo.

Foto: Miriam Rivera

Los pueden pedir en vinagre para ir abriendo el apetito, pero la estrella del menú son los boquerones fritos (una parte esencial de la clásica fritura malagueña). Los rebozan de forma muy ligera y los fríen en aceite de oliva bien caliente para que queden súper crujientes por fuera y jugosos por dentro. Échenles unas gotas de limón, anímense a comerlos enteros y acompáñenlos con su bebida fría mientras ven el Mediterráneo.

Tip: También puedes disfrutar de una experiencia diferente, como un paseo en catamarán por la bahía de Málaga.

Datos útiles:

– Cómo llegar a Pedregalejo/El Palo: En autobús, tomen la Línea 3, 11 o 34 desde el Paseo del Parque (en el centro). El trayecto dura unos 15-20 minutos.

– Precios: Los boquerones suelen ser muy accesibles; dependiendo del chiringuito y la temporada, suele costar entre 4 € y 7 €.

Foto: Miriam Rivera

Karla Campos

Geek de tiempo de completo y viajera con muchas millas para recorrer.

Añadir comentario

Haz click aquí para publicar un comentario