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Hacienda San Antonio El Puente en Morelos: donde tu perro también es huésped

Dejar al perro en casa o en una pensión suele ser la parte más difícil de planear un viaje. Por suerte, hay lugares que ya entendieron que viajar con ellos no debería significar pagar de más o batallar con reglas confusas.

Durante nuestra última escapada a Morelos, nos hospedamos con Molly, una pastor australiano, y Shani, una saluki, en el Fiesta Americana Hacienda San Antonio El Puente, a unos 20 minutos de Cuernavaca.

Ahí comprobamos que lograron algo poco común: una hacienda azucarera del siglo XVII, con vestigios y arcos originales intactos, adaptada para recibir perros sin sacrificar nada de esa arquitectura.

Hotel dog friendly en Morelos: así reciben a tu perro

Muchos hoteles se cuelgan la etiqueta de dog friendly solo por dejarte pasar por el lobby, pero en nuestra experiencia, aquí el concepto va en serio. En lugar de sentir que nos hacían un favor por recibirlas, al entrar a la habitación ya tenían lista una cama y platos para agua y comida. Incluso nos dieron un letrero especial para la puerta que avisaba al personal que había perros descansando adentro.

La logística es sencilla: pagamos una tarifa de limpieza por noche en la reserva y nos pidieron la cartilla de vacunación al llegar. Las reglas son las lógicas de convivencia, como usar correa y no meterlas a la alberca, pero el verdadero lujo es el espacio. Pudimos caminar con Molly y Shani por los inmensos jardines al atardecer sin sentirnos arrinconados en ningún momento.

Túneles y vestigios de la hacienda del siglo XVII

Los jardines esconden vestigios reales de la antigua hacienda azucarera: túneles de piedra que cruzan por debajo del hotel, y carretas y autos antiguos que descansan entre la vegetación. Fue un buen lugar para caminar sin prisa junto a Molly y Shani y tomar fotos.

Alberca con arcos originales de 1600

Una de las albercas está enmarcada por arcos de mampostería originales, que datan del siglo XVII. Nadar ahí, con esas estructuras alrededor, no se parece a nadar en la alberca de cualquier hotel. Hay servicio de comida y bebidas directo a la alberca, así que no hace falta moverse de ahí en toda la tarde.

Spa en la hacienda: dónde desconectar en Morelos

Si el objetivo del viaje es descansar en serio y soltar el estrés de la ciudad, nuestra recomendación es agendar un rato en el spa de la hacienda. Mientras Molly y Shani tomaban una siesta en el cuarto fresco, pudimos escaparnos a este espacio silencioso, apartado de las zonas comunes, donde apenas se escuchaba el agua.

¿Dónde comer en la hacienda?

El restaurante La Distral está detrás de toda la oferta gastronómica del hotel, aunque cambia de formato según el día de la semana.

Entre semana, funciona como el comedor principal de la propiedad. Su menú combina cocina mexicana e internacional y cubre desayunos, comidas y cenas con los platos más clásicos.

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Sin embargo, los viernes y sábados por la tarde la dinámica cambia y sacan el fuego a los jardines. Durante nuestra estancia pudimos probar esta experiencia al aire libre: el olor a leña envuelve el ambiente mientras sirven pizzas artesanales recién salidas del horno y cortes a la parrilla. Es un formato relajado, pensado para compartir al centro de la mesa y alargar la sobremesa junto a los árboles.

Finalmente, el brunch dominical se ha vuelto tan conocido en la zona que muchas personas de Cuernavaca y los alrededores manejan hasta el hotel exclusivamente para probarlo, sin estar hospedadas. Empieza desde temprano y se extiende hasta las cuatro de la tarde, con estaciones de ingredientes frescos y locales, además de especiales como barbacoa y cecina de la zona.

Es la pausa larga y obligada para comer muy bien antes de hacer las maletas y regresar a casa.

Ojo: Los lomitos pueden acompañarlos al restaurante, sólo deben solicitar una mesa en la terraza. 

Vale la pena, con perro o sin él

Lo que distingue a esta hacienda no es un solo detalle, sino que ninguno se sintió como un añadido de último momento: la cama para el perro, los arcos de la alberca, los túneles bajo el hotel. Todo convive en la misma propiedad sin que uno le reste al otro.

Si viajas con perro, encontrarás la logística resuelta desde que cruzas la puerta. Si no, la arquitectura del siglo XVII y el brunch de los domingos siguen siendo motivo suficiente para hacer el viaje.

Dónde: Reforma 2 Fracc, Real del Puente, 62790 Xochitepec, Mor.

Precio: $$$